Tengo maravillosas amigas que guían mi vida, multiplicando mi felicidad cuando me siento bien, ayudándome en mis conflictos cotidianos y compartiendo mis tristezas para volverlas más pequeñas. Una de ellas me envió un precioso video de Víctor Küppers hablando sobre actitud, donde él dice que las personas que se sienten bien, no pueden andar con mala actitud porque es su obligación ayudar a quienes sí están pasando por un mal momento.
Todos tenemos conflictos, es parte de la existencia. ¡ACTITUD!
Les dejo una preciosa reflexión de Frida kahlo:

frida

(seguro como que tengo cinco dedos en cada mano)

Andan diciendo que se bajó el convenio que el gobierno hizo con los principales laboratorios y probablemente no haya descuentos en los remedios para los afiliados a Pami.
¡Acabáramos con las malas noticias!
¿Saben? A la mayoría de los candidatos los he pateado de mi nido por mala onda. Estamos saturados de horrendas noticias, de espeluznos, de predicciones nefastas y un sepulcro esperándonos a la vuelta de cada esquina. Lamento agregar que somos los argentinos los principales autores de esta nefastez (¡y dale con las palabras inventadas!) Una gran amiga me contó que cuando un adolescente conocido viajó a España, desde ese país le sugirieron que para pedir consejos hablara con cualquiera menos con los argentinos.
– Porque son muy pesimistas.
Escuchamos las noticias y vivimos apretados, enroscados, con dolor de cabeza y estómago.
No debe ser así; en justa ley, tanto tendremos de lindo como de feo. Está en nosotros concentrarnos en los sucesos buenos, minimizando los malos, lo digo siempre. Pero cuando escucho otra negra noticia, se me salta la chaveta y me pongo más loquita de lo que ya soy, porque al final, el silencioso estrés ¡maldito no invitado a esta vida! se va haciendo lugar en cada uno de nuestros órganos.
Jamás olviden que las batallas de las emociones que sentimos se libran en nuestro interior.surprised

En unos días parto para baires a reunirme con aquellos otros amores.
Uno tiene amores en cada puerto y es mi gran felicidad ir encontrándolos. Me sorprenden con su afecto, sus historias, su risa y esa fraternidad que nos une en un mismo lazo de amor hacia la lectura.2016_filba_biset

Esta mañana, esperando mi turno en un médico, como acostumbro hacer, comencé a conversar con quienes tenía a mi lado.

Un señor me contó que su hijita había fallecido a los ocho años, de cáncer.

  • ¿Sabe, señora? Fuimos a todos los hospitales de Argentina, pero la enfermedad la venció ¡Ocho años tenía! Pero como no podía estar lejos de ella, cada mañana y siesta, durante los siguientes diez años fui al cementerio. Ahí sentía que todavía estábamos juntos. –Calló un momento, tal vez rememorándola. Mientras, yo inspiraba profundo, frenando el impulso por lagrimear, porque de cierto que es antinatural que un padre sobreviva a sus hijos. Él luego agregó-: y cuando venían esas poderosas tormentas eléctricas de verano, yo sabía que ella les temía mucho; entonces, podía ser cualquier hora, de mañana, de noche o a la madrugada, subiéndome a la bicicleta iba a sentarme junto a su tumba para protegerla.

En el lugar que te encuentres, aquí, a una cuadra, a mil kilómetros, en esta tierra o en otra invisible, siempre, siempre estaré contigo.

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El canto de los pájaros, los colores del otoño, el aroma de un asado, la risa de los niños, un bebé durmiendo, juntarse con amigos, un café, la lluvia sobre el techo, llegar a nuestro hogar… ¿qué más nos hace falta para ser feliz?

Sí, que el sueldo nos alcance, que nuestros hijos no se enfermen, que no se rompa la heladera… pero nadie nos puede quitar esos instantes gratuitos que nos regala la vida.

Como le dice un padre a su hijo en la película “Little boxes” cuando él está por entrar al colegio:

  • Diviértete, sé curioso y por encima de todo, sé tú mismo.

monitos

¿Si existe la palabra acidulce? Aaah! No lo sé, pero me pareció adecuada para esta comida.
Cortamos el anco ya pelado en fetas y las fritamos de un lado y el otro. Después, al mínimo hasta que se ablanden.
Aparte mezclamos sobre el fuego el jugo de un pomelo y una cucharada de miel (a gusto la cantidad). Suelo agregarle un poco de agua. Lo dejo hervir, le riego con hierbas: laurel molido, sal con yuyitos, albahaca, curry (el curry es una mezcla de especias, algunas son más fuertes, otras, menos. Mamá solía usar uno que con una pizca de uña bastaba, yo conseguí otro mucho más suave, debo echarle una cucharada sopera si deseo que tenga sabor a algo)… y le agrego esta salsa a los ancos ya cocinados. Que hiervan un minuto todos amigados y listo ¡Requeteglup!

 

Cerca de Villa Ojo de Agua, en la provincia de Santiago del Estero, está el predio de la Universidad Campesina (Unicam), un proyecto educativo del movimiento campesino. Para ese lugar, un estudiante de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba planea construir un módulo para la educación inicial de los niños, construido con cañas de bambú y hojas de palma silvestre.
Técnicamente, es una plataforma circular pensada para el diálogo, el encuentro y la formación colectiva. Posee distintas alturas interiores que permiten la mezcla del intercambio de ideas, la circulación, el guardado de objetos, el desayuno y la merienda, la siesta y el juego.
Está pensado para construirse con materiales que la comunidad está acostumbrada a manipular, como la piedra, el cemento y la hoja de palma silvestre. El elemento exótico son las cañas de bambú, que se utilizan para la estructura. La hoja de palma funcionará de cubierta, el cemento como asiento y la piedra para fundar.
(Nota completa: http://www.lanacion.com.ar/2016470-un-estudiante-de-arquite…)

 

Con un hígado alcanza. Lo piqué crudo, le puse cebolla de verdeo, tal vez dos porciones de hígado y una de cebolla (también puede ser cebolla común, es más suave). Sofreí todo y luego lo condimenté y pasé por licuadora.
¡Listo!

Hace unos días fui al dermatólogo para que me hiciera un retoque en las cremas que uso.

Primero me armó la ficha. Pregunta:

  • ¿Qué usa en su cara?
  • Semanalmente me hago una máscara con miel, limón, avena…
  • Bien ¿qué otra crema?
  • No, no terminé, nuez moscada y canela.

Él dejó de teclear y se quedó pensando.

  • ¿Después se la come?

Juaaaááá…….!!!!

Eso me recordó la receta de paté de pollo que me enseñó mi tía abuela (mi abuela la pensaba, tan amorosa y divertida era). Es muy fácil.

Primero debo contarles que en Argentina, los menudos de pollo son:

  • Cuando tenía 5 años: cogote, hígado, corazón, panza, patas (con uñas incluidas) y cabeza entera (con ojos).
  • Cuando tenía 30 años: cogote, hígado, corazón y panza.
  • A mis 60 años: hígado y cogote.

¡Vaya! parece que a medida que pasa el tiempo, los pollos van perdiendo sus partes.

En la próxima les cuento cómo se hace el paté de hígado. Aún estoy sacando las fotos para ilustrárselos. Pero son las 9 de la mañana, si me pongo a freír a esta hora, los vecinos me lanzarán sus sartenes por la cabeza.

gallina