Archivos para el mes de: marzo, 2015

¡Susana Biset estará firmando ejemplares durante la feria del libro en el stand de Vestales el sábado 25 de abril a las 17 horas!
banner

Anuncios

¿Te acordás prima cuando me completaste el poema de La Higuera, porque el árbol de nuestro parque Andino me recordaba a ella?

Ayer fui a visitarlo con mis nietos, y atónitos comprobamos que las intensas lluvias lo han tumbado. Ahí está el pobre, medio cercenado, con las raíces al aire, los parásitos multiplicándose y aun así intentando revivir.
Cuando regresamos a mi hogar uno de los mellizos me preguntó al oído cómo se llamaba ese árbol. Después le contó a su padre:
– ¿Sabes, papi? Se está muriendo el árbol que da verrugas.

antes 120150312_18113320150312_18110320150313_10270320150313_102635

(¿Alguna duda que estoy leyendo “Una excursión a los indios ranqueles”? por quinta vez)

La suerte de las instituciones libres, el porvenir de la democracia y la libertad, serán siempre inseguros mientras las masas permanezcan en la ignorancia y el atraso.

El cabrío emisario de las leyes tiene que ser las costumbres.

Dadme una asociación de hombres cualquiera con hábitos de trabajo, con necesidades y decencia, y os prometo en poco tiempo un pueblo con leyes bien calculadas. El bien es una utopía cuando la semilla que debe producirlo no está sazonada. La aspiración de la libertad racional es una quimera cuando los instrumentos que deben practicarla están corrompidos.

Dios ha ligado fatalmente los efectos a las causas.

Siguiendo la ruta que llevamos elevaremos los andamios del templo; pero al levantar la bóveda, el edificio se desplomará estrepitosamente y aplastará con sus escombros a todos.

mansilla

Galopábamos aprovechando la fresca de la mañana…

…Los campos comienzan a cambiar de fisonomía y la vista no se cansa tanto, espaciándose por la sábana inmensa del desierto solitario, triste, imponente, pero monótona como el mar en calma.

Sin contrastes hay existencia, no hay vida.

Vivir es sufrir y gozar, aborrecer y amar, creer y dudar, cambiar de perspectiva física y moral.

Esta necesidad es tan grande, que cuando estaba en Paraguay, cansado de contemplar desde mi reducto de Tuyutí todos los días la misma cosa, me subía al merlón de la batería, daba de espaldas al enemigo, me abría de piernas, formaba un curva con el cuerpo, y mirando al frente por entre aquellas, me quedaba un instante contemplando los objetos al revés.

a13fig4