Archivos para el mes de: octubre, 2016

El ego es ese tipito interno que nos lleva a ser más de lo que ya somos. En su justa cuota es bueno porque nos ayuda a sobrevivir, nos motiva a estudiar, a mejorar nuestro aspecto general, a destacarnos en algún tema, a cuidarnos… pero en exceso, nos destruye. Y cada quién tiene sus puntos neurálgicos, algunos lo alimentan con aplausos, otros, al recibir un premio, otros, mirándose al espejo, algunos, peleando o imponiéndose al precio que sea. Yo le doy de comer cuando estoy con mis nietos.

Ayer pasé la tarde con varios de los míos y luego de jugar ajedrez, armar un pueblo indígena con playmobils, deambular por las calles mientras inventábamos algún juego y de tomar helados, regresamos a mi hogar. Al entrar, uno de ellos me dijo:

  • Cuando estoy con vos, Susi ¡soy tan feliz!

Otro expresó:

  • Este ha sido el mejor día de mi vida.

Sonreí, mi pecho se infló y mi corazón saltó, haciéndome cosquillas, repleto de alegría.

En esos instantes estoy absolutamente convencida de que no podría ser más feliz, y una vez más recapacito, comprendiendo que son los diminutos incidentes los que nos destruyen o nos elevan al cielo.

http://www.lanacion.com.ar/1946312-7-libros-de-7-escritoras-argentinas-para-regalar-en-el-dia-de-la-madre

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Susana Biset nació en Río Cuarto, Córdoba, donde aún reside. Cursó estudios primarios y secundarios en colegios bilingües, y se recibió de Perito Mercantil.

Desde su adolescencia se dedicó a las finanzas en una empresa multinacional, aunque pronto se dio cuenta que su inclinación estaba centrada en algo muy diferente; deseaba ahondar en la investigación sobre la naturaleza y su relación con el ser humano. Cambiando radicalmente de trabajo, en la actualidad se dedica a ello; lo que cada día la incita a viajar y estudiar diferentes problemáticas de las etnias argentinas.

Ha publicado artículos reflexivos en el periódico Puntal, y en la revista Selecciones Reader’s Digest. Ha salido finalista en el Concurso de novela Hispania 2013, y ha ganado el tercer premio en el concurso literario Ageco 2014.

Curiosa, analiza y pone en práctica vivencias de diverso origen, las que dan lugar a los libros que escribe.

Los publicados son:

Por Amor a Cristina, situada en 1810, cuenta la historia de una muchacha de alta alcurnia que debe administrar una estancia mientras se desarrollan los eventos de la revolución de mayo. (quinta edición por Del Boulevard)

Amigo Mío narra  una maravillosa amistad repleta de suspenso y aventura, resaltando los mejores valores del ser humano. (Del Boulevard)

Almas Desnudas, situada en 1865, habla sobre la inmigración galesa a la Patagonia argentina. (quinta edición por Del Boulevard)

Prohibido, ubicada en 1830, relata parte de la historia de Carmen de Patagones, y del martirio de un apasionado francés que tiene prohibido amar. (segunda edición por Del Boulevard)

Mensaje de Amor, habla sobre cómo fue que perdimos nuestras islas Malvinas, allá por 1826. (segunda edición por Del Boulevard)

Y Los Dioses Atropellaron, cuenta cómo fue la  primera fundación de la ciudad del Buen Ayre en 1535. (tercera edición por Vestales)

Isla de la Tempestad. Situada en 1850 habla sobre cómo se vivía en un faro ubicado en medio del océano. (Publicada con Ediciones B Arg)

Rey del Monte cuenta la historia actual de una muchacha adinerada que debe instalarse durante noventa días dentro del Impenetrable, viviendo en condiciones muy precarias. Allí, las aventuras más impensadas, el amor y los sentimientos se verán exaltados. (Publicada por Ediciones B Arg)

Tierra India, Adorable Salvaje relata el amor entre una comechingona y un capitán inglés. (Segunda edición publicada por Vestales)

Inocencia cuenta la historia de una muchacha que, nacida en la más extrema miseria, busca salir adelante. (Publicada por Del Boulevard)

Tierra India, Hijo de la Furia es la segunda parte, y conclusión, de la saga de Tierra India. (Publicada por Vestales)

Dice Lanata: “Miseria es lo que la academia bautizó como pobreza estructural. La miseria hiede, la miseria tiene demasiado silencio. He visto miseria en India, en Africa y, claro, en Formosa, Chaco, el Conurbano y tantos sitios. La existencia de un tercio de la población (el 32,2 por ciento, 13 millones de personas) ha dejado de ser un problema político para transformarse en un dilema moral. La miseria no se oculta: la vemos todos los días, convivimos con ella aunque crucemos de vereda. Le tememos a la miseria nocturna, al abandonado que puede tomar venganza, al que en el fondo deseamos invisible.”

 

Aquí agrego mi propio concepto, en mis viajes de investigación dentro del Impenetrable y varias zonas bastante despobladas y pobres de Argentina, he notado que muchas personas generosas y bien dispuestas los ayudan. Pero olvidan lo esencial, que primero deben escucharlos y conocer sus necesidades; porque casi siempre actúan movidos por sus costumbres y anhelos, y no por lo que aquel a quien desean ayudar está requiriendo.

 

Siéntense a conversar con ellos, tienen mucho para decir. Anoten sus carencias y busquen el modo de solucionárselas: un tanque para conservar agua, cañerías, una antena para estar comunicados, remedios, un médico que periódicamente les acerque vacunas, anteojos para ver mejor (¿saben las maravillosas anécdotas que he escuchado de cuando una abuela ve por primera vez a sus nietos?), libros para las escuelas, una salamandra…

También abracen largo, tomen sus manos y apriétenlas, siéntense a comer tortas asadas o lo que amablemente les ofrecen, escuchen sus anécdotas de vida, denles tiempo para expresarse sin interrumpirlos… y por encima de todo, mírenlos a los ojos y felicítenlos porque son la esencia de la tierra, porque forman parte de nuestra historia, porque continúan insistiendo a pesar de tantos y tantos inconvenientes y porque todavía tienen sueños.

Abran sus pechos para recibir lo maravillosamente diferente; y si algunas lágrimas se les escapan, déjenlas caer, nadie se molestará. Quizás en esos instantes de sensibilidad extrema, con alegría descubran que ellos son iguales o mejores que nosotros.1380847_544038835663461_209057394_n