Archivos para el mes de: mayo, 2015

Sí, ya sé que he hablado en otras oportunidades de esta morera enferma, pero hoy pasé a su lado y noté dos cosas que me pusieron contenta; sus verrugas dejaron de crecer, y tiene dos diminutos retoños de brote.

  • ¡Te felicito!

El árbol, a pesar de tener las raíces expuestas, de estar podado al máximo, y de cargar con semejante peste que lo ha deformado hasta volverlo irreconocible, aun así insiste en seguir brindándose a la vida.

  • Te pareces a nosotros, los humanos. Por más que nos atropellen y nos castiguen desde todos los flancos, por más que los vientos nos azoten, buscando destruirnos, lo mismo perseveramos en vivir y ser felices.20150531_115540 20150531_115550 20150531_115605 20150531_115620

1. No perder tiempo sintiendo lástima de sí mismos
Nunca verás a las personas mentalmente fuertes sentir lástima por ellos mismos o por su situación. Ellos han aprendido a asumir la responsabilidad por sus acciones y resultados, y comprenden que a veces la vida no es justa. Estas personas son capaces de salir de una situación difícil con conciencia y gratitud por las lecciones aprendidas. Cuando una situación termina mal para ellos, las personas fuertes simplemente siguen adelante.
2. evitar ser controladas o subyugadas
Las personas mentalmente fuertes evitan a toda costa dar a otros el poder de hacerlos sentir inferiores o ruines. Siempre tienden a estar en control total de sus acciones y emociones.
3. Aceptar los cambios
Las personas mentalmente fuertes aceptan y abrazan el cambio. Su mayor “miedo”, si tuvieran alguno, no es a lo desconocido, sino a quedarse estancados y ser complacientes. Contrario a las personas débiles, un entorno de cambio e incertidumbre puede llenar de energía a una persona mentalmente fuerte y estimular su mejor lado.
4. No gastar energía en cosas que no pueden controlar
Las personas mentalmente fuertes no se quejan (demasiado) por el tráfico, la pérdida del equipaje y, especialmente, de otras personas, ya que reconocen que estos factores, en general, están más allá de su control. En una situación mala, reconocen que la única cosa que siempre pueden controlar es su propia respuesta y actitud.
5. no preocuparse por agradar a los demás
Es imposible complacer a todo el mundo. Peor aún es quien se esfuerza por desagradar a los demás como una forma de reforzar una imagen de fortaleza. Ninguna de estas posiciones es buena. Una persona mentalmente fuerte trata de ser amable y justa y agradar a los demás solo cuando es necesario, mas no tienen miedo de dar su opinión o de apoyar aquello con lo que simpatiza. Estas personas son capaces de soportar la posibilidad de que alguien se moleste con ellos, y pasar por esta situación, siempre que sea posible, con gracia y elegancia.
6. no tener miedo de asumir riesgos calculados
Una persona mentalmente fuerte está dispuesta a tomar riesgos calculados. Eso es una cosa completamente diferente a saltar de cabeza en situaciones evidentemente malas. Pero con la fuerza mental, el individuo puede evaluar los riesgos y los beneficios, y analizar por completo las desventajas potenciales e incluso los peores escenarios antes de tomar acción.
7. evitar la nostalgia
Hay fuerza en reconocer al pasado y, sobre todo, las cosas aprendidas de las experiencias pasadas, pero una persona mentalmente fuerte es capaz de evitar hundirse en decepciones antiguas o fantasías de los “días de gloria” del otrora. Invierten la mayor parte de su energía en la creación de un futuro y un presente mejor.
10. insistir después de haber fallado
Cada fracaso es una oportunidad para mejorar. Incluso los empresarios más grandes están dispuestos a admitir que sus esfuerzos iniciales invariablemente les trajeron muchos fracasos. Las personas mentalmente fuertes están dispuestos a fracasar una y otra vez, si es necesario, con la condición de que cada “fracaso” pueda acercarlos a sus objetivos finales.
11. Pasar tiempo solas
Las personas mentalmente fuertes disfrutan y aprecian incluso el tiempo que pasan a solas. Ellos aprovechan este tiempo de inactividad para reflexionar, planear y ser productivos. Más importante aún, no dependen de otros para reforzar su felicidad y estado de ánimo. Ellos pueden ser felices ya sea con compañía, o completamente solos.
12. Sentir que el mundo no les debe algo
En la economía actual los ejecutivos y funcionarios de todos los niveles se están haciendo a la idea de que el mundo no les debe un sueldo, un paquete de beneficios y una vida cómoda, independientemente de su preparación y educación. Las personas mentalmente fuertes entran en el mercado preparadas para trabajar y tener éxito de acuerdo con sus méritos, en lugar de presentarse con una lista de cosas que se deben recibir en bandeja de plata.
13. no esperar resultados inmediatos
Ya sea que se trate de una sesión de ejercicio, un régimen alimenticio o el comienzo de un negocio, las personas mentalmente fuertes entran en estas situaciones pensando a largo plazo. Ellos saben que no deben esperar resultados inmediatos. Aplican su energía y tiempo de forma dosificada y celebran cada paso y aumento del éxito en el camino. Poseen el “poder de permanencia” y entienden que el cambio genuino lleva tiempo.

caracol de oro

Mi mujer se enfermó. Ella estaba constantemente nerviosa por sus problemas en el trabajo, su vida personal y sus errores y problemas con los niños. Había perdido 30 libras (15 kg) y pesaba 90 libras (45 Kg) a sus 35 años. Se volvió muy delgada y estaba constantemente llorando. No era una mujer feliz. Sufría continuamente dolores de cabeza, punzadas en el corazón y contracciones nerviosas en su espalda y sus costillas. No dormía bien, caía dormida solo por la mañana lo que la mantenía cansada todo el día. Nuestra relación estaba a punto de romperse. Su belleza quedó abandonada en algún lugar, tenía bolsas bajo los ojos, buscaba algo en su cabeza y dejo de cuidar de sí misma. Rechazó rodar películas y rechazaba los papeles que le ofrecían.

Perdí cualquier esperanza y pensé que nos divorciaríamos pronto… Pero entonces decidí actuar. Después de todo, he conseguido a la mujer más bella de la tierra. Ella es un ídolo para más de la mitad de hombres y mujeres sobre la tierra y yo era el único a quien se le permitía  dormir a su lado y abrazar sus hombros.

Empecé a consentirla con flores, besos y cumplidos. La sorprendía y la atendía a cada minuto. La llené de regalos y vivía solo para ella. Hablaba en público solo de ella. Incorporé cada tema en su dirección. La idolatraba frente a ella y a nuestros amigos.

No lo creerás, pero floreció. Se volvió mejor que antes. Ganó peso, ya no estaba nerviosa y me amaba incluso más que antes. Yo no tenia ni idea que ella PUDIERA amar tanto. Y entonces me di cuenta de una cosa: La mujer es la reflexión de su hombre.”

 

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