Se dice que lo heredamos de los comechingones.
Este grupo nativo agrupaba varias palabras, arrastraban las primeras para que se juntaran con las siguientes, y así, formaban nuevas.
Un ejemplo es: kom chingon. Dos palabras terroríficas que los españoles escucharon al atacarlos y significaba: ¡muerte a ellos!. Los sanavirones, enemigos ancestrales de los comechingones, en burla, la cambiaron y comenzaron a llamarlos: Kamichingan (habitantes de las cuevas o vizcachas).
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