(seguro como que tengo cinco dedos en cada mano)

Andan diciendo que se bajó el convenio que el gobierno hizo con los principales laboratorios y probablemente no haya descuentos en los remedios para los afiliados a Pami.
¡Acabáramos con las malas noticias!
¿Saben? A la mayoría de los candidatos los he pateado de mi nido por mala onda. Estamos saturados de horrendas noticias, de espeluznos, de predicciones nefastas y un sepulcro esperándonos a la vuelta de cada esquina. Lamento agregar que somos los argentinos los principales autores de esta nefastez (¡y dale con las palabras inventadas!) Una gran amiga me contó que cuando un adolescente conocido viajó a España, desde ese país le sugirieron que para pedir consejos hablara con cualquiera menos con los argentinos.
– Porque son muy pesimistas.
Escuchamos las noticias y vivimos apretados, enroscados, con dolor de cabeza y estómago.
No debe ser así; en justa ley, tanto tendremos de lindo como de feo. Está en nosotros concentrarnos en los sucesos buenos, minimizando los malos, lo digo siempre. Pero cuando escucho otra negra noticia, se me salta la chaveta y me pongo más loquita de lo que ya soy, porque al final, el silencioso estrés ¡maldito no invitado a esta vida! se va haciendo lugar en cada uno de nuestros órganos.
Jamás olviden que las batallas de las emociones que sentimos se libran en nuestro interior.surprised