El canto de los pájaros, los colores del otoño, el aroma de un asado, la risa de los niños, un bebé durmiendo, juntarse con amigos, un café, la lluvia sobre el techo, llegar a nuestro hogar… ¿qué más nos hace falta para ser feliz?

Sí, que el sueldo nos alcance, que nuestros hijos no se enfermen, que no se rompa la heladera… pero nadie nos puede quitar esos instantes gratuitos que nos regala la vida.

Como le dice un padre a su hijo en la película “Little boxes” cuando él está por entrar al colegio:

  • Diviértete, sé curioso y por encima de todo, sé tú mismo.

monitos