Hace bastante que no publicaba anécdotas de mi vida, y cuando estuve en la peluquería me sucedió una muy divertida.

Mientras esperaba a que la tintura me surtiera efecto en el cabello, miré las uñas de mi peluquero. Las tenía comidas al ras. Minutos después él mismo me comentó, observándoselas:

  • Anoche en el cine me puse tan nervioso, que me las comí.
  • ¿Qué estabas viendo?
  • Una película de miedo. El problema es cuando se me acaban los pochoclos, ahí sigo con mis uñas.

Pensé intrigada; que yo supiera, no estaban dando ninguna de terror.

  • ¿Cómo se llamaba la película?

Él rio fuerte y algo avergonzado me dijo:

  • “El cazador y la reina del hielo”
  • película