Los hombres llevaban un taparrabos de cuero atado a la parte de atrás. Sobre este, colocaban una capa que solían ajustar con un prendedor de plata. Dicha capa podía ser confeccionada de diferentes pieles: la de la parte de abajo del cuello y patas del guanaco era la mejor. Pero también solían hacerla de zorrillo o zorro, menos abrigadas que la anterior. Cosían las diferentes pieles con tendones de ñandú. Cuando hacía frío los pelos iban en el interior, y el exterior estaba adornado con dibujos geométricos rojos. Cuando dormían utilizaban las capas como colcha.
Usaban botas de yeguarizo confeccionado con el cuero del cuarto trasero.
Las mujeres se vestían con una falda de cuero y un vestido apretado debajo de las axilas, largo hasta las rodillas. Cuando salían, se colocaban la capa.
Ambos se pintaban las mejillas de colorado con una raya negra bajo los párpados. Se afeitaban la barba, sacándose los pelos con pinzas de plata. Adornaban su cabello con chucherías y placas de cobre. Aros de plata vestían sus orejas.Corvejón e5f1