(¿Alguna duda que estoy leyendo “Una excursión a los indios ranqueles”? por quinta vez)

La suerte de las instituciones libres, el porvenir de la democracia y la libertad, serán siempre inseguros mientras las masas permanezcan en la ignorancia y el atraso.

El cabrío emisario de las leyes tiene que ser las costumbres.

Dadme una asociación de hombres cualquiera con hábitos de trabajo, con necesidades y decencia, y os prometo en poco tiempo un pueblo con leyes bien calculadas. El bien es una utopía cuando la semilla que debe producirlo no está sazonada. La aspiración de la libertad racional es una quimera cuando los instrumentos que deben practicarla están corrompidos.

Dios ha ligado fatalmente los efectos a las causas.

Siguiendo la ruta que llevamos elevaremos los andamios del templo; pero al levantar la bóveda, el edificio se desplomará estrepitosamente y aplastará con sus escombros a todos.

mansilla

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