Llevo un año haciendo los trámites para jubilarme; juntar papeles, armar carpetas, conseguir turnos vía internet, ir varias veces a la Ansés…
En el penúltimo turno la amorosa empleada me dijo (porque en verdad que les agradezco a todas las chicas de Ansés con cuánta paciencia nos atienden. Ellas dicen que es su trabajo y les resulta fácil hacer dichas diligencias, pero para nosotros es árabe avanzado o chino mandarín):
– Tiene que pagar algunos intereses.
La contadora luego me dio cien hojas de 0,05 centavos o 0,10 centavos.
La última vez que fui, y lista ya para que exclamaran:
– Usted es la feliz ganadora de una jubilación….!!!!
La empleada de Ansés me dijo:
– Todo en orden, pero falta pagar este saldo.
Miré la planilla que me daba…
– ¡DOS CENTAVOS?????!!!!!!!!
– Sí, lamentablemente debe ir al Banco.
Allá partí, y con cara de vergüenza le entregué a la cajera 1 peso.ancianita