Si usted está convencido de algo, entonces insista. Sólo así verá los resultados favorables de su perseverancia.

Guíese por sus impulsos, con la pasión como timón de sus preferencias, cualquiera estas sean. Y si usted cree con absoluta certeza que conseguirá llegar a la meta deseada, entonces no desista.

En la lista de los perdedores, en primer lugar están los cómodos, los que se rinden cuando las circunstancias se ponen escabrosas, cuando todo se vuelve demasiado complicado, cuando los astros nos dicen que vamos bien pero el mundo terrenal nos señala que estamos fallando.

¡Claro que no es simple! Pero insisto, si estamos seguros – bueno, o casi seguros – de algo ¡Insistamos en el objetivo fijado!

Y esto es lo mismo en lo referido a cualquier tema, para cualquier sueño, cualquier meta.

Si deseamos hacer un postre, pues debemos seguir todos los pasos, sin saltearnos ninguno; y tener mucho control en nuestro proceder, porque a mí me encanta inventar, variar, cambiar ingredientes… (¡ja! y después espero obtener el mismo resultado).

¡Ay, cómo detesto esa frase que dice!:

  • Nunca mucho costó poco.

¡Puf! A veces me canso de sólo decirla. Y lamentablemente es así.

De todos modos, jamás olvidemos que nuestro principal objetivo en la vida debe ser disfrutarla, por encima de cualquier sueño o cualquier  obstáculo.

flor espinosa