Así ¿quién puede decir si estamos de frente o de espaldas?

 

Uno de los mayores anhelos de las mujeres es tener un estómago plano “con los ravioles marcados” decían mis hijos, dando a entender con ello que sus vientres parecían una bella tira de pastas, simétricos, cuadrados, perfectos en el más completo significado de la palabra. Claro que con el paso de los años ello quedó en un buen recuerdo nada más, porque mis hijos aumentaron su estructura grasosa de acuerdo a las delicias que elaboraban sus esposas.

No muchas personas consiguen ser planas; o porque genéticamente ya nacieron así (¡ojo! seguro que si tienen demasiada pancita para su gusto, deben también poseer alguna cualidad que lo compense. Jamás olviden la ley del equilibrio) también puede suceder que les haya surgido luego de un parto, cosa que se corrige con gimnasia, y tiempo. El tiempo acomoda muchas cosas, tampoco lo olviden… y sino, es el mismo tiempo quien nos lleva a la acomodaticia resignación (ya me amigué con mis arrugas).

O puede suceder que la gordura nos haya aparecido con los años.

Yo recuerdo haber tenido pancita cuando era niña. Mamá desesperaba al verme, y yo… ¡yo disfrutaba de mi infancia! Luego, cuando mi cuerpo se fue estilizando, mis gorduritas desaparecieron, tal vez estirándose hasta lo imposible para ocupar cada espacio de mi gran estatura.

Sin embargo, si no conseguimos disimularla con pantalones ajustados, podemos probar con la gimnasia. ¡Pero tampoco se maten con ejercicios forzados!

Nada que nos haga sufrir, puede conducirnos a la felicidad; porque los laureles nunca serán equivalentes a nuestros padecimientos.

La natación es perfecta, nos aplana el vientre como magia. También la bicicleta, aunque no vayan a practicarla en una fija, mejor adopten la costumbre de ir y regresar a sus trabajos en ella; es mucho más entretenido, y hacemos gimnasia sin enterarnos casi.

Y al final, si no obtenemos los resultados anhelados, si arribamos a la conclusión que nunca nos pareceremos a las modelos, entonces recuerden que los hombres las prefieren gorditas (en este concepto descarto, por tontos, a aquellos que las buscan anoréxicas).que-risa