Hace unos días vi un dibujo de una página tantra con descripción debajo. Entre varias otras cosas, decía esto:

La coraza corporal es un proceso en el que las experiencias traumáticas del pasado han quedado acumuladas en los tejidos musculares del cuerpo. –

Donde otras terapias no han podido sanarte es muy probable que esta sí pueda hacerlo. Una pareja con firme deseo de sanarse y evolucionar, sin formación psicoterapeutica, puede practicar esta versión sencilla sin problema ni contraindicación alguna. Para casos graves habrá que acudir a un Maestro Tántrico.

 

Primero me concentré en el dibujo de dicha página, estudiándolo a consciencia desde todos los ángulos. Pero por más que le buscaba la vuelta, no había caso, no entendía a qué enfermedad se refería el dibujo.

Luego de cinco minutos de estar hechizada intentando descubrir el misterio (bué, acepto que no soy demasiado inteligente) me pareció que FINALMENTE se me habían aclarado las cosas… o por lo menos, eso creía.

Entonces, como soy muy seguidora de las sabias palabras de Leo, leí su comentario para ver si él terminaba de dilucidar el acertijo.

Más abajo, nuestro grande:Leo Batic, hacía este comentario:

 

Mirá que hay maneras fáciles de decirlo, eh? Imagino a un montón de personas leyendo esto y rascándose la cabeza hasta sacarse seborrea.
Y lo peor es que con palabras sencillas un montón de gente podría resolver muchos problemas.
Si los hombres preguntan, si van despacio y con amor, si las mujeres se relajan y hablan de lo que les molesta, de lo que les da placer, y ambos se miman y acarician, pensando en el otro, ya avanzamos un montón.

 

¡Voilà! Yo estaba en lo cierto: la página mostraba la zona sexual femenina; y hablaba de “la coraza corporal, producto de las experiencias traumáticas” ¿esa era la enfermedad?

–         ¡Acabáramos con las sonseras! – me dije – ¿para qué lo vamos a hacer simple, si podemos hacerlo complicado?

 

Descubriendo el misterio